El día de Navidad es el 25 de diciembre, cuando se conmemora el Nacimiento de Jesucristo en Belén según los evangelios de San Mateo y San Lucas. Después de la Pascua de Resurrección es la fiesta más importante del año eclesiástico.
El día del Año Nuevo es un atropello de fiestas en el calendario cristiano:
El Año Nuevo, la Circuncisión de Jesús, y y la Solemnidad de María Madre de Dios... en el Año 2000, se añade otra fiesta, ¡Siglo Nuevo!... ¡Milenio Nuevo!
1- El Año Nuevo:
Es una fiesta alegre, no familiar como la Navidad, sino algo muy personal y universal... la gente se divierte y bebe más de la cuenta, con amigos, o a millares en el centro de la Ciudad: En Times Square, en la Puerta del Sol, en la Torre Eifiel...Pero hay dos cosas importantes en el Año Nuevo, además de las juergas:
1- Reflexionar un poco sobre el Año Pasado: La familia, el trabajo, cómo lo viví en Cristo... éxitos, fracasos, qué debo dejar, qué debo añadir... ¡un año menos de vida!... dar gracias a Dios y a los hermanos por las bendiciones y lo realizado...
2- Planear algo serio para el Nuevo Año... un año entero de oportunidades en la familia, el trabajo, en la vida de amor y de dolor... cómo compaginar la pólvora y la paciencia en mi existencia... cómo ser más generoso o más paciente en algo concreto, con los vecinos, con el Señor... En el Año Nuevo Judío es la "fiesta de los ácimos", de perdonar todo lo malo del esposo o amigo, ¡no más ácimos en la vida!... no más agruras... no más recordar al vecino o a la esposa lo malo que hizo hace 20 años... ¡perdonar y olvidar!... quien no sabe perdonar, no sabe amar, va a hacer ácima su vida y la vida de los demás...
¡Qué bien algunas Parroquias, o Movimientos Diocesanos, que hacen Fiestas alegres en Cristo en el del Fin de Año!.
Buenas...gracias por visitar mi sitio